Whatsapp, la mensajería instantánea del infierno

¿Recordáis aquel servicio que usábamos hace unos años en nuestro teléfono móvil para comunicarnos mediante texto con otras personas? Si si, esto que le llamaban.. mensajes, o informáticamente hablando: SMS. Pues este servicio poco a poco está desapareciendo “gracias” a la mensajería instantánea por Internet. Y digo “gracias” porque en cierto modo se agradece ahorrarnos ese pico que nos gastábamos para solo darle un aviso/recordatorio/comunicado a cualquier destinatario.

Situémonos en el año 2007/2008.

Desde el origen de las redes sociales, aquel que disponía de un smartphone  con Internet era el pijo con billetes del grupo así vacilándonos de sus ventajas para conectarse a su perfil de su red social (la que estuviese usando por aquel entonces) o incluso curiosear por Internet, pero siempre de tal manera que le restábamos importancia al tema acabando hundiéndole nada más preguntándole que cuanto se gastaba mensualmente en su teléfono móvil para solo ver 4 tonterías: ver alguna fotografía suelta en Internet, ver Twitter (en el caso que tuviese cuenta), ver vídeos en Youtube y mirar el correo. Eso si, hago una excepción a los empresarios o toda persona trabajadora ya que mirar el correo es más necesidad que un capricho.

Allá por el 2009/2010

Cuando estalló el boom de las redes sociales y ya la gente se iba familiarizando a ellas, poco a poco iban viendo que Internet en el teléfono sería algo útil y, desde entonces, ya todos queríamos tener un smartphone con dicha tarifa plana, aunque seguía siendo caro para muchos.

Nota mental:

Recuerdo, que por aquel entonces, yo ya empecé a moverme por los smartphone. Empecé con un HTC Dream (sin conexión a Internet) que me costó unos 260 euros. ¡Qué bonito era!.. aunque mis críticas hacia Android eran penosas ya que estaba cada dos por tres mi teléfono pidiéndome conexión a Internet con cualquier aplicación que le colocase. Google Play, que por entonces se llamaba Android Market, no había apenas aplicaciones y no había nada estable. Todo estaba lleno de apps mal hechas. Pensaba que era un fracaso más por parte de Google, aunque poco a poco vi que me estaba equivocando ya que ha sabido madurarlo y ponerse a la altura de iOS.

Contratar una tarifa plana siempre ha supuesto un coste elevado aunque poco a poco ha ido bajando de precio adaptándose a los usuarios. ¡Y no solo eso! Los smartphones empezaron a tener un precio más asequible.

A partir del 2010

A raiz de ahí, todo el mundo ya quería tener un smartphone ya sea el precio que sea, sea o no subvencionado o te agarrasen  24 meses de permanencia.  Tener un smartphone se convirtió en una herramienta más para la vida diaria, aunque solo lo utilizases para escuchar música y aquel que tuviese un teléfono móvil sin Android no era nadie.

Todas las compañías empezaron a ofertar teléfonos mononúcleo (de un solo núcleo) con su tarifa plana de Internet y, aunque solo fuesen teléfonos limitados ya que apenas podías instalar aplicaciones, ya podrías hacer lo mismo que aquel pijillo con billetes que presumía de su Internet en el teléfono allá por el 2007/2008.

Whatsapp, una herramienta más para instalar

Y bien, ya tenías tu smartphone, ya tenías tu tarifa plana móvil, y ya podías instalar tus cosillas en el teléfono y… ¿Qué te faltaba? Exacto, eliminar esos 17cent por cada SMS envíado intentando sustituirlo por cualquier mensajería instantánea sea el modo que sea. Screenshot_Whatsapp

Como bien sabéis todos, la mensajería instantánea ha sido un complemento más para aquel que disponía Internet en casa (¿O acaso no habéis utilizado Skype o el famoso Messenger antes que se utilizase Whatsapp?). Aparte de una herramienta bastante útil para enviar mensajes o archivos, a veces se convertía en el propio infierno ya que creaba miles de conflictos por malentendidos o por no llegar a contestar cuando alguien te enviaba mensajes de textos.

Whatsapp apareció en el año 2009 como una alternativa más, aunque por aquel entonces había bastantes empresas que competían por ser el rey de la mensajería instantánea (Facebook Chat, Windows Live Messenger, Skype, Google Talk, Yahoo Messenger..).

Ha llovido mucho desde entonces

Muchas empresas eran triunfadoras pero al día de hoy han desaparecido la gran mayoría o se han fusionado con otras ya que no han sabido ponerse al día (o han sabido hacerlo pero MAL), y aunque a Whatsapp le costase arrancar allá por el 2009 y poca gente conocía lo que era esta aplicación, no dejó de echarle leña al asunto aunque solo fuese una aplicación más entre otras.

Diferenciando Whatsapp con el resto, Whatsapp es una aplicación simple ya que en ningún momento pide un login (usuario) y password (contraseña) para acceder. Solo un número de teléfono para autentificarte y nada más. Era lo que la gente exigía. Algo rápido de acceder y “eficaz”.

Seguridad, ¿sigue habiendo?

Como bien he dicho antes, es una aplicación cómoda ya que para acceder a él no requiere contraseña y más o menos era la aplicación que pedía muchos usuarios para sustituir a los SMS, pero… Ahora bien, ¿Sigue habiendo esas vulnerabilidades que hace un año se hablaba?

Whatsapp tuvo una vulnerabilidad muy peligrosa donde podrían perfectamente robarte la cuenta que usabas en Whatsapp y hacerte una suplantación de identidad o incluso usar un Sniffer para leer los mensajes que enviabas o recibías por Whatsapp dentro de una red wifi cualquiera, pero desde cuando Whatsapp empezó a utilizar el protocolo SSL ,que apareció en la versión 2.8.3, ya dejaron de haber riesgos de que te estuvieran espiando o suplantando.

No obstante, aún existen cosillas dentro de Whatsapp que faltan por mejorar y, si no lo hacen YA, llegará otra alternativa mejor que ésta (aunque ya existan) y empezará a pisarle los talones de una forma descomunal y todo por mirar muy poco al usuario. Estas vulnerabilidades o mejoras que podrían aplicar son:

  1. El nombre que uses, la imagen que coloques y el “Estado” son públicos (cualquier persona podrá verlo con solo usar otro teléfono y agregar tu número en su agenda)
    • De hecho antes había una aplicación web que permitía mirar dichos datos sin tener que agregar el número de la victima en nuestro móvil. La web la han cerrado.
  2. Base de datos de Whatsapp con fácil acceso (esta base de datos puede ser copiada a un ordenador y así entrar a ella, no con el típico Word, pero si con programas específicos)
    • Los usuarios de iOS podrían incluso tener más peligro en este apartado ya que recientemente Whatsapp integró una mejora permitiendo que las conversaciones vayan generando copias de seguridad dentro de iCloud y de igual modo, si alguien hackea dicha cuenta, podrán perfectamente llegar a las bases de datos correspondientes a las conversaciones y copiarlas a otro ordenador
      1. También podrás acceder a la base de datos en iOS nada más enchufando el cable e instalando un programa tengas o no el jailbreak hecho. Si te han robado un iPhone y tienes conversaciones sin eliminar, obviamente date por perdido.
    • Los usuarios de Android con solo robar la tarjeta microSD o acceder a ella con un adaptador para conectarlo al ordenador sería algo fácil de hacer mientras tienes el móvil en suspensión encima de la mesa mientras te vas al baño o a la cocina a preparar la cena.
      1. Los teléfonos Android que carecen de ampliación de tarjeta microSD tienen esa ventaja ya que si tienes el teléfono en suspensión y con un patrón, no podrán acceder a los datos del terminal por mucho que lo conectes al ordenador mediante cable. No obstante, si eres una persona que entiende de estos temas, podrías perfectamente acceder a los datos teniendo una tarde libre aunque tengas patrón puesto en el teléfono.
    • No te olvides que la forma más sencilla para hacer una cosa es aquella que no se cuenta y se olvida, por lo que coger el teléfono de tu amigo/familiar/pareja es la más fácil para espiar siempre y cuando lo tenga desbloqueado o conozcas como saltarte la protección para el desbloqueo.
  3. Fallos en la propia aplicación que se convierten en vulnerabilidadAquí y Aquí
  4. Cualquier usuario nos puede escribir con solo agregar nuestro número de teléfono en su agenda. Vamos, en otras palabras, CERO PRIVACIDAD.
    • De igual modo, podrían ver cuando utilizamos Whatsapp con solo ver el típico “En línea”
    • Así además, podríamos recibir CUALQUIER COSA de CUALQUIER USUARIO.

 

En resumen y ya para finalizar…

Cuándo nos adaptamos a algo, siempre tendemos a olvidar siempre lo que hay detrás. De tal manera, debemos intentar evitar que nuestra privacidad sea burlada y así no entrar en las garras de cualquiera y como recomendación, diría que tener cuidado con lo que hacemos dentro de Whatsapp ya que nunca se sabe lo que se esconde detrás.

Intentad evitar dar datos privados y evitar compartir información comprometida.

Así pues, guardad las fotografías que os hayan pasado por Whatsapp en vuestro ordenador y borrad las conversaciones constantemente para evitar daños mayores.

Y recuerda:

Tú móvil es tuyo. Invadir a los datos privados de otra persona es delito,

y no lo digo yo, lo recoge el Código Penal

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